Conectar Trabajo y Propósito
Artículo escrito para el libro “El Futuro del Trabajo”, editado por el Impact Hub.
“Hay una vitalidad, una fuerza interior, una energía que se traduce dentro de ti en acción, y porque sólo hay uno como tú en esta vida, esa acción se convierte en única. Y si la bloqueas, nunca más volverá a existir a través de ningún otro medio y se perderá para siempre. El mundo nunca más la tendrá. Y no es de tu incumbencia determinar cuánto es de buena esa energía, ni tampoco su valor ni compararla con otras expresiones. Tu trabajo es mantenerla tuya de manera clara y directa, mantenerte receptivo a ella.” Martha Graham
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El pensador americano Joseph Campbell habla del Viaje del Héroe como un arquetipo que afecta a todos los seres humanos. Comenta que hay dos maneras de vivir. La mayoría opta por vivir la vida del aldeano, en la que uno se conforma a las directrices y valores de la aldea a cambio de sentir una cierta seguridad, respaldo y comodidad. Como alternativa, se puede emprender el viaje del héroe.
Todos sentimos una llamada a este viaje a través de momentos en la vida en las que, de manera auténtica y espontánea nos disponemos a hacer algo con un grado de facilidad, entusiasmo, naturalidad y fluidez que va más allá de lo común. Esta llamada nos invita a explorarla, a indagar cómo podría ser una vida en la que nos entregamos a esta fuerza vital, la ofrecemos a los demás y ellos agradecen nuestra expresión auténtica de diversas maneras, entre ellas económicamente.
Pero esta llamada suele ser ignorada porque nos pide ir más allá de la aldea y atravesar los confines de lo conocido. Y hay muchas personas que logran vivir toda su vida ignorándola, en ciertos casos con relativo éxito y comodidad. Pero siempre hay un precio a pagar: la sensación de apatía, pequeñez ante el miedo y culpa de traicionar su autenticidad en pos de una vida sin excesos de intensidad.
En cambio, hay otras personas que o bien por coraje y como consecuencia de una insistencia cada vez más violenta por parte de su llamada (crisis vitales, desgracias, etc.) terminan rindiéndose a ella y emprendiendo el viaje del héroe.
Este viaje también tiene un precio a pagar: el de enfrentarte a todos tus demonios. Toman forma de obstáculos en el camino y necesitan ser vistos y sorteados para poder seguir avanzando en la dirección que marca el flujo vital. Los miedos, la sensación de soledad, la duda, el rechazo de aquellos aldeanos que se sienten amenazados por tanta osadía...
Por suerte el héroe tampoco está sólo. Aparecen guías en su camino en los momentos en los que más los necesita. Personas que, habiendo ya emprendido el mismo camino, toman de la mano al héroe, le acompañan y le transmiten confianza durante un tramo.
Finalmente el héroe, simplemente siguiendo el camino de su deseo más auténtico, termina integrando sus sombras y se convierte en una persona realizada. Su vida no necesariamente ha sido más fácil o agradable que la de los aldeanos a su alrededor, pero hay un brillo de autenticidad en su mirada que cautiva a los demás. Y les hace temblar, porque al escuchar la particular canción que emana de su corazón, sienten de nuevo ese anhelo de emprender un camino que es capaz de desintegrar quienes creen ser previo a ver crecer sus propias alas.
El camino de casar el propósito con el trabajo nunca tuvo que ver con hacer esto o aquello. Es el reflejo de un camino interior. Un aspecto del viaje de llegar a entender quiénes somos, y qué hacemos aquí: El verdadero propósito de nuestra vida.