De expectativas y desencantos
El sufrimiento no es compatible con el amor, pero el amor es compatible con el sufrimiento, es decir que si está sufriendo no eres consciente del amor pero si estás en el amor puedes estar abrazando el sufrimiento.
El baile del desencanto y la vitalidad verdaderamente puede terminar.
Termina cuando el desencanto desaparece y solo queda vitalidad, una vitalidad aún más ampliada en los registros de frecuencias que incluye.
Y el desencanto desaparece cuando las expectativas que llevaron al desencanto dejan de formularse por completo.
Sin ese juego de expectativas y desencantos, es posible sentir la pena, pero no es posible vivir desde la pena.
Cuando uno no vive desde la pena, no creo que sea posible relacionarse con los demás desde el tener que arreglarles o protegerles.
Solo desde un profundo abrazo y comprensión en la que lo divino y lo humano dejan de bailar y se funden en una sola cosa